EVANGELIO DOMINICAL – V DEL TIEMPO ORDINARIO

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05/02/2023 – Sta. Águeda

PRIMERA LECTURA: Isaías 58, 7-10

Salmo Responsorial: 111,4-8a.9

El justo brilla en las tinieblas como una luz.

SEGUNDA LECTURA: 1 Corintios 2,1-5

EVANGELIO: Mateo 5,13-16

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

-Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente. Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa. Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos.

Reflexión

Decía Jesús que sus discípulos son la sal y la luz. La sal sirve para dar sabor y condimentar alimentos. La luz sirve para iluminar en la oscuridad. Como la sal y la luz cumplen su función, nuestra identidad como seguidores de Jesús se viste también de las mismas propiedades de la sal y la luz: hacer visible la presencia del reino de Dios.

Nuestra presencia en este mundo implica una tarea y una misión. Nuestra vocación y misión consiste en ser sal y luz para los demás. No vivimos para nosotros solos, sino que vivimos para los demás. Es decir, vivimos en este mundo para dar testimonio de la buena noticia de Jesús. Para que esta tarea se haga realidad, todos debemos aprender del mismo Señor. Jesús exige a cada uno obrar según sus enseñanzas. Quiere que demos frutos. ¿Qué frutos espera el Señor de nosotros?

Señor Jesús, gracias por la misión que nos has encomendado de ser luz y sal para la humanidad. Ayúdanos a ser conscientes de esta tarea y que de este modo nuestra vida se convierta en testimonio vivo de tu presencia.

Greccio, hace 800 años

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miércoles, 30 de noviembre de 2022

La Familia Franciscana durante los próximos años vamos a celebrar el octavo centenario de una serie de acontecimientos que marcaron la vida de Francisco hasta su muerte. El primero de estos aniversarios es el de la Celebración de la Navidad. 

El primer biógrafo de San Francisco, Tomás de Celano, describe con todo entusiasmo cómo celebró el santo la Navidad el año 1223 en un pueblo llamado Greccio.

Francisco quiso reproducir lo más fielmente posible un segundo Belén, con un buey y una mula, en una cueva, en plena naturaleza y en medio de la noche. Quiso que la gente de Greccio y los hermanos de los eremitorios más cercanos participaran de lo que allí se celebraba y que esa celebración los animara a una mayor fe y devoción. Una parte de esa celebración nocturna a cielo abierto fue precisamente, la celebración de una misa, en la que Francisco participó como diácono, leyendo el Evangelio y predicando. Su predicación no fue una predicación doctrinal, sino mímica. Lo hizo con el corazón y con las manos, con el rostro y con los gestos, con las palabras y con todo su ser. Aquella celebración fue mucho más que la representación del misterio del nacimiento del niño Jesús. De hecho, dice Celano en ese relato que la fe apagada en los corazones de muchos se despertó a una nueva vida.  

La tradición popular considera a san Francisco como el “inventor de los belenes”, desde lo que vivió aquel día. 

El Papa Francisco hace tres años firmó en ese mismo lugar, en Greccio, una Carta apostólica, “Admirabile signum”, sobre el significado y el valor del Belén en Navidad. Cada año, cuando llegan el tiempo navideño muchas familias se afanan por preparar el Belén. Es todo un rito que se vive con expectación, sobre todo se hay pequeños en casa. Incluso en las vacaciones de Navidad, una de las cosas que hacemos es visitar los belenes en iglesias o en lugares donde las asociaciones de belenistas nos muestran todo un arte en la creación y recreación de los mismos.  

Para el Papa esta es una tradición que ayuda de manera “dulce y exigente” a trasmitir la fe de padres a hijos. “Comenzando desde la infancia y luego en cada etapa de la vida, nos educa a contemplar a Jesús, a sentir el amor de Dios por nosotros, a sentir y creer que Dios está con nosotros y que nosotros estamos con Él, todos hijos y hermanos gracias a aquel Niño Hijo de Dios y de la Virgen María. Y a sentir que en esto está la felicidad”. 

Al celebrar este año la Navidad y al recordar aquella fecha de 1223, grabada en la espiritualidad franciscana, “también nosotros abramos el corazón a esta gracia sencilla, dejemos que del asombro nazca una oración humilde: nuestro “gracias” a Dios, que ha querido compartir todo con nosotros para no dejarnos nunca solos”.

Fr. Benjamín Echeverría

EVANGELIO DOMINICAL – IV DEL TIEMPO ORDINARIO

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29/01/2023 – S. Valero

PRIMERA LECTURA: Sofonías 2,3;3,12-13

Salmo Responsorial: 145, 6c-10

Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

SEGUNDA LECTURA: 1 Corintios 1,26-31

EVANGELIO: Mateo 5,1-12a

En aquel tiempo , al ver Jesús el gentío, subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos; y, abriendo su boca , les enseñaba diciendo:

-Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo.

Reflexión

Subir al monte es la expresión típica de que el momento es fundamental, trascendental, importantísimo. Qué escenario ecológico y maravilloso el que Jesús elige para proclamar las bienaventuranzas, rodeado de los discípulos a quienes se dirige, y en ellos, a todos sus discípulos y seguidores a través de los tiempos y la historia. Podemos decir que las bienaventuranzas son como la esencia del Evangelio, como la carta magna del discípulo de Jesús, como el mapa de ruta que entrega a sus seguidores, como los mojones que indican el camino, viendo y observando las señales seguras para no equivocar el camino, y si se equivoca por buscar atajos, para dar la vuelta y reencontrar el verdadero camino.

Os invito, y me invito con todos vosotros a meditar este texto fundamental de las bienaventuranzas, a interiorizarlo y masticarlo bien y detenidamente. Podemos hacerlo frecuentemente y despacio. Aquí están las esencias del Evangelio. El evangelista Mateo las ha recopilado y nos las ofrece en este capítulo cinco. Con esa expresión «Felices los que…» va explicitando y desgranando las actitudes vitales de sus discípulos, de sus seguidores, en ese momento y siempre.

Señor, permítenos que, sentados a tus pies, escuchemos bien y grabemos a fuego en nuestros corazones tus bienaventuranzas. Que orienten y guíen nuestros pasos hacia ti, que eres el camino, la verdad y la vida, que sepamos seguirte con fidelidad y entusiasmo en medio de tantos hermanos. Hay muchas cosas que nos distraen y hacen equivocar el camino, buscando atajos. Devuélvenos una y mil veces al camino de las bienaventuranzas. ¡Gracias Señor!

CONFIRMACIONES 2023

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DOMINGO 29 enero – 13:00 horas

* Parroquia San Antonio de Cuatro Caminos * Capuchinos

Después de un tiempo de formación y discernimiento los jóvenes de nuestra parroquia darán un gran paso, la confirmación. Con lo que reafirmarán su fe y compromiso de vida cristiana, como seguidores de Jesús de Nazaret viviendo su compromiso con la mirada puesta en San Francisco de Asís.

Preside la celebración el Ilmo. Sr. D. Ángel Camino Lamelas O.S.A, vicario episcopal en nuestra vicaría VIII.

Quieren invitarnos a acompañarles para que sea un sacramento vivido en la comunidad parroquial.

¡¡Muchas felicidades!!

EVANGELIO DOMINICAL – III DEL TIEMPO ORDINARIO

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22/01/2023 – S. Vicente, diácono

PRIMERA LECTURA: Isaías 8,23b-9,3

Salmo Responsorial: 26,1bcde.4.13-14

El Señor es mi luz y mi salvación.

SEGUNDA LECTURA: 1 Corintios 1,10-13.17

EVANGELIO: Mateo 4,12-23

Al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan se retiro a Galilea. Dejando Nazaret se estableció en Cafarnaún, junto al mar, en el territorio de abulón y Neftalí, para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías:

Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles. El Pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande; a los que habitaban en tierra y sombras de muerte, una luz les brilló.

Desde entonces comenzó Jesús a predicar diciendo:

-Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos.

Paseando junto al mar de Galilea vio a dos hermanos, a Simón, llamado Pedro, y a Andrés, que estaban echando la red en el mar, pues eran pescadores. Les dijo:

-Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres.

Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Y pasando adelante vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, su hermano, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre, y los llamó. Inmediatamente dejaron la carca y a su padre y lo siguieron. Jesús recorría toda Galilea enseñando aen sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.

Reflexión

Intentemos ubicarnos en el escenario del evangelio de hoy. Juan el Bautista ha sido encarcelado por Herodes. Jesús, enterado del fatal acontecimiento, se traslada a la ciudad de Cafarnaún y desde ahí recorre Galilea, anuncia que ya está presente el reino de los cielos y realiza signos como la curación de enfermos. Empieza a llamar a discípulos para que con él sigan anunciando que el reino de Dios ya está presente en su persona y en el grupo de discípulos a los que está formando. El evangelista Marcos estructura en los capítulos siguientes cuál es la misión de Jesús. En el capítulo 5,1-12 centrará la buena noticia que Jesús proclama en las bienaventuranzas. Será como un «evangelio» dentro del Evangelio, la carta programática y mapa de ruta para sus discípulos y seguidores de todos los tiempos

Nos centramos ahora en el llamado de Jesús a sus primeros discípulos que, dejándolo todo, lo siguen. Eran pescadores en el lago de Galilea. Pero, dado el encuentro con Jesús, aceptan y asumen su llamado: «venid conmigo y os haré pescadores de hombres» y empiezan a vivir con Jesús, a dejarse seducir y formar por él. Sus nombres: Simón, Andrés, Santiago, Juan…,son los primeros discípulos que lo siguen y se entregan a su causa. También nuestros nombres serán pronunciados y seremos invitados al discipulado de Jesús hoy y siempre.

Te damos gracias, Señor, porque sigues llamando a mujeres y hombres para este gran proyecto del reino de Dios. Permítenos escuchar tu invitación, vivir en alegría y profundidad tu buena noticia y saberla transmitir a los demás. Regálanos, Señor, tu gracia y tu Espíritu en este momento de la historia que nos toca vivir, siendo tus discípulos misioneros.

D.E.P

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Descanse en paz

Hno. Basilio Moreno Turrado

El 18 de enero de 2023, ha fallecido el Hno. Basilio, a la edad de 93 años, 75 de vida religiosa y 68 de sacerdocio.

El viernes 20 de enero se celebrará la misa de cuerpo presenta e las 10:00 de la mañana y posteriormente se procederá al entierro en el Cementerio Sacramental de San Isidro.

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EVANGELIO DOMINICAL – II DEL TIEMPO ORDINARIO

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15/01/2023 – San Pablo Ermitaño – Jornada y colecta de la Infancia Misionera

PRIMERA LECTURA: Isaías 49,3.5-6

Salmo Responsorial: 39,2.4ab.7-10

Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

SEGUNDA LECTURA: 1 Corintios 1,1-3

EVANGELIO: Juan 1,29-34

En aquel tiempo, al ver Juana Jesús que venía hacia él, exclamó:

-Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. este es aquel de quien yo dije: «Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo». Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel.

Y Juan dio testimonio diciendo:

-He contemplado el Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: «Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ese es el que bautiza con Espíritu Santo». Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios.

Reflexión

Juan Bautista es el gran testigo de cuanto ha acontecido en el rio Jordán, al dejarse Jesús bautizar por él. cuando Juan de nuevo ve a Jesús, indica a todos que Jesús es el Mesías esperado y anunciado por los profetas. Y Juan el Bautista, cumplida su misión de precursor, señala quién es Jesús y se retira. ¡Qué actitud extraordinaria!.

Bueno es meditar sobre estas dos grandes figuras, Juan el Bautista y Jesús, el Mesías. Juan el Bautista es el que prepara los caminos, el que facilita el encuentro. Llama la atención su actitud comedida, austera; en el anuncio de que el Mesías está por llegar, predica conversión de mente y corazón, bautiza con agua en el río Jordán. No busca ni desea un simple maquillaje, sino un profundo cambio de actitudes, una conversión desde la raíz. A su vez, Jesús se pone en la fila con los demás y se deja bautizar. Acepta y asume la voz potente y clara que resuena desde lo alto: «Este es mi Hijo, el amado; escuchadlo», así como la actitud clara y contundente de Juan al reconocerlo: «Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo… Y yo lo he visto y he dado testimonio de que es el Hijo de Dios»

Gracias, Señor, por este gran profeta, Juan el Bautista, que anuncia y certifica que se ha cumplido en ti lo que los profetas habían anunciado. gracias por su sencillez y actitud serena y profunda, porque es capaz de cumplir su misión con entereza y claridad, porque te presenta y se retira para que tú, Señor, anuncies el reino de Dios a todos, mujeres y hombres del mundo entero, de todos lo pueblos y naciones de la tierra.

EVANGELIO DOMINICAL – BAUTISMO DEL SEÑOR

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01/01/2023-Santa María Madre de Dios

PRIMERA LECTURA: Isaías 42,1-4.6-7

Salmo Responsorial: 28

El Señor bendice a su pueblo con la paz.

SEGUNDA LECTURA: Hechos 10,34-38

EVANGELIO: Mateo 3,13-17

En aquel tiempo, vino Jesús desde galilea al Jordán y se presentó a Juan para que lo bautizara. Pero Juan intentaba disuadirlo diciéndole:

-Soy yo el que necesito que tú me bautices, ¿y tú acudes a mí? Jesús le contesto:

-Déjalo ahora. Conviene que así cumplamos toda justicia. Entonces Juan se lo permitió. Apenas se bautizó Jesús, salió del agua; se abrieron los cielos y vio que el Espíritu de Dios ajaba como una paloma y se osaba sobre él. Y vino una voz de los cielos que decía: -Este es mi Hijo amado, en quien me complazco.

Reflexión

Y vino una voz de los cielos que decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco«. Esta voz, clara y potente, se dirige a Jesús, al ser bautizado por Juan Bautista en el río Jordán. Es una voz que, al mismo tiempo, es una declaración de amor del Padre Dios hacia su Hijo querido, y desde su Hijo querido, Jesús, hacia todos nosotros. Esa misma voz la escucharán sus discípulos clara, potente, entrañable, el día de la transfiguración del Señor en una montaña muy alta (ver Mt 17,1-13) antes del segundo anuncio de la pasión.

Hay voces y voces. Jesús también escuchó multitud de voces. La voz del tentador, Satanás, que en el desierto y antes de su vida pública lo tentó para hacerlo caer y desistir de su misión salvadora (ver Mt 4,1-11); la voz del ciego sentado a la orilla del camino que pedía auxilio (ver Mt 20,29-34). Jesús supo escuchar todas las voces, y todas supo discernirlas bien, confrontándolas con la voluntad de su Padre Dios, con su misión salvadora. ¿Qué voces escuchamos nosotros? El discernimiento de Jesús debe orientarnos en la vida y la toma de decisiones fundamentales.

Te damos gracias, Señor, porque en esa voz clara, diáfana, entrañable, contundente: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco», también todos nosotros nos sentimos amados por Dios. También nosotros deseamos saber escuchar voces diversas y tener la capacidad de Jesús para saber discernir, distinguir y asumir las voces de quienes piden y suplican respeto, ayuda, salud del cuerpo y del espíritu. Que nuestra voz de respuesta sea diáfana, entrañable, sanadora, cariñosa, como la de Jesús y sus mejores discípulos.

EVANGELIO FESTIVIDAD – EPIFANÍA DEL SEÑOR

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06/01/2023

PRIMERA LECTURA: Isaías 60,1-6

Salmo Responsorial: 71,1bc-2.7-8.10-13

Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos de la tierra.

SEGUNDA LECTURA: Efesios 3,2-3a.5-6

EVANGELIO: Mateo 2,1-12

Habiendo nacido Jesús en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando:

-¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo.

Al enterarse el rey Herodes, se sobresaltó y toda Jerusalén con él; convocó a los sumos sacerdotes y a los escribas del país, y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. Ellos le contestaron:

-En Belén de Judea, porque así lo ha escrito el profeta:

Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres ni mucho menos la última de las poblaciones de Judá, pues de ti saldrá un jefe que pastoreará a mi pueblo Israel.

Entonces Herodes llamó en secreto a los magos para que le precisaran el tiempo en que había aparecido la estrella, y los mandó a Belén, diciéndoles:

-Id y averiguad cuidadosamente qué hay del niño y, cuando lo encontréis, avisadme, para ir yo también a adorarlo.

Ellos después de oír al rey, se pusieron en camino y, de pronto, la estrella que habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño. Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. entraron en la casa, vieron al niño con María, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron; después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos : oro, incienso y mirra. Y habiendo recibido en sueños un oráculo, para que no volvieran a Herodes, se retiraron a su tierra por otro camino.

Reflexión

Estos personajes, los magos, vienen de lejos, de países de Oriente, y no son judíos, pero como los pastores de Belén, encuentran a quien buscan y lo adoran como Mesías. Luego, felices y transformados, vuelven a sus países y anuncian con alegría lo que han visto con sus propios ojos y experimentado en su corazón. Hoy celebramos la Epifanía del Señor, es decir , la manifestación del Mesías, el Señor, a todos los pueblos de la tierra. Esa es la gran noticia: la llegada del Mesías es para la salvación de todos, sin excepciones y exclusiones, de cualquier condición y lugar, de cualquier país y continente.

La universalidad de la salvación ofrecida por Jesús, el Señor, es la gran noticia de la Epifanía que hoy celebramos. El Concilio Vaticano II a todos nos recuerda y a todos nos urge para que seamos Iglesia misionera, que evangeliza y se deja evangelizar. Todos los discípulos del Señor, todas las comunidades debemos ser misioneras, debemos tener en nuestro ADN la misma característica del Señor: vivir y anunciar el Evangelio, la buena noticia, a todos. Y debemos hacerlo con un sentido fuerte de comunión, como nos recuerda el papa Francisco: caminando juntos, dejándonos interpelar por el Espíritu de Dios, viviendo como discípulos del Señor y hermanos entre nosotros.

Gracias, Señor, porque tu amor inmenso y desbordante es para todos, mujeres y hombres del mundo entero, de todos los pueblos de la tierra, sin excluir a nadie, y nos invitas a todos a ser hermanos, a vivir con alegría y entusiasmo la gran fraternidad universal. Nos pones muy alta la meta: «Amaos como yo os he amado», pero es posible.

D.E.P

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Descanse en paz

Hno. Benedicto XVI.

El 31 de diciembre de 2022, ha fallecido el Papa Emérito Benedicto XVI, a la edad de 95 años.

Las exequias tendrán lugar el jueves, 5 de enero, a las 09:30 horas, en un acto celebrado en la Plaza de San Pedro que estará presidido por el actual Papa Francisco.

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EVANGELIO DOMINICAL – OCTAVA DE LA NATIVIDAD DEL SEÑOR

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01/01/2023-Santa María Madre de Dios

PRIMERA LECTURA: Números 6,22-27

Salmo Responsorial: 66, 2-3.5-6.8

Que Dios tenga piedad y nos bendiga.

SEGUNDA LECTURA: Gálatas 4,4-7

EVANGELIO: Lucas 2,16-21

En aquel tiempo, los pastores fueron corriendo hacia Belén y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que les había dicho de aquel niño. Todos los que lo oían se admiraban de lo que les habían dicho los pastores. María, por su parte, conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón. Y se volvieron los pastores dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían oído y visto, conforme a lo que se les había dicho. Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción.

EVANGELIO DOMINICAL – NATIVIDAD DEL SEÑOR

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25/12/2022

PRIMERA LECTURA: Isaías 52,7-10

Salmo Responsorial: 97,1b-6

Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios.

SEGUNDA LECTURA: Hebreos 1,1-6

EVANGELIO: Juan 1,1-18

En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios.

Él estaba en el principio junto a Dios.

Por medio de él se hizo todo, y sin él no se hizo nada de cuanto se ha hecho.

En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

Y la luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no lo recibió.

Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: este venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él. No era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz.

El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo.

En el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de él, y el mundo no lo conoció.

Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron.

Pero a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre.

Estos no han nacido de sangre, ni de deseo de carne, ni de deseo de varón, sino que han nacido de Dios.

Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.

Juan da testimonio de él y grita diciendo:

-Este es de quien dije: el que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo.

Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia. Porque la ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad nos han llegado por medio de Jesucristo.

A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.

Reflexión

«En el principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios y era Dios» Este es el arranque del evangelio de San Juan que hoy nos ofrece la liturgia. Palabra definitiva y amorosa de Dios que en Jesús, el esperado de los tiempos, se hace persona en todo semejante a nosotros menos en el pecado. Palabra que debe ser acogida, vivida en profundidad y alegría, y anunciada a todos. El evangelista Juan lo dice con estas pocas palabras, pero con qué profundidad y realismo «Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros«

Esta fiesta de Navidad a todos hermana, nos configura, para que también nosotros, y al estilo de Jesús, realicemos nuestra propia encarnación como sus discípulos, y seamos prolongación en nuestro mundo de su buena noticia.

La eucaristía de hoy nos ofrece esta bendición solemne que ahora acogemos:

El Dios de bondad infinita, que disipó las tinieblas del mundo con la encarnación de su Hijo, y con su nacimiento glorioso iluminó este día santo, aleje de nosotros las tinieblas del pecado y alumbre nuestros corazones con la luz de la gracia.

El que encomendó al ángel anunciar a los pastores la gran alegría a causa del nacimiento del Salvador, nos llene de gozo y nos haga también a nosotros mensajeros del Evangelio.

Y el que por la encarnación de su hijo reconcilió lo humano y lo divino nos conceda la paz a todos, amados de Dios, y un día nos admita entre los miembros de la Iglesia del cielo.

Desde aquí queremos desear a todos los que no siguen una Feliz Navidad, en la que el Niño Dios nazca en nuestros hogares y nos llene el corazón de fe, esperanza y caridad.

Feliz Navidad 2022. Paz y Bien.

EVANGELIO NOCHEBUENA

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24/12/2022 -S. Delfin, Eutimio

PRIMERA LECTURA: Isaías 9,1-3.5-6

Salmo Responsorial: 95,1-3.11-13

Hoy nos ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor.

SEGUNDA LECTURA: Tito 2,11-14

EVANGELIO: Lucas 2,1-14

Sucedió en aquellos días que salió un decreto del emperador Augusto, ordenando que se empadronase todo el Impero. Este primer empadronamiento se hizo siendo Cirino gobernador de Siria. Y todos iban a empadronarse cada cual a su ciudad. También José, por ser de la casa y familia de David, subió desde la ciudad de Nazaret, en Galilea, a la ciudad de David, que se llama Belén, en Judea, para empadronarse con su esposa María, que estaba en cinta. Y sucedió que, mientras estaban allí, le llegó a ella el tiempo de parto y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre, porque no había sitio para ellos en la posada. En aquella misma región había unos pastores que pasaban la noche al aire libre, velando por turno su rebaño. De repente un ángel del Señor se les presentó; la gloria del Señor los envolvió de claridad, y se llenaron de gran temor. El ángel les dijo:

-No temáis, os anuncio una buena noticia que será de gran alegría para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor. Y aquí tenéis la señal; encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre. De pronto, en torno al ángel, apareció una legión del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo:

Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad.

EVANGELIO DOMINICAL – 4º Domingo de Adviento

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18/12/2022 – Ntra. Sra. de la Esperanza

PRIMERA LECTURA: Isaías 7,10-14

Salmo Responsorial: 23,4b.5-6

Va a entrar el Señor; él es Rey de la gloria.

SEGUNDA LECTURA: Romanos 1,1-7

EVANGELIO: Mateo 1,18-24

La generación de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo, José, su esposo, como era justo y no quería difamarla, decidió repudiarla en privado. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:

-José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados.

Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por medio del profeta: «Mirad: la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán por nombre Emmanuel, que significa Dios-con-nosotros«. Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y acogió a su mujer.

Reflexión

En el evangelio de Lucas, María se convierte en la mujer del «» a Dios. En el evangelio de Mateo, es José quien no duda en ponerse al servicio del plan salvador divino para que Jesús, el Emmanuel, venga a vivir entre nosotros. Por medio de José, Jesús recibe una nación , un pueblo, una cultura, la adhesión al pueblo de Abrahán y a la estirpe de David. Jesús, el Mesías e Hijo de Dios, se encarna gracias a la obediencia de José y de María. Jesús, el Dios-con -nosotros, es el gran regalo de Dios para con su pueblo. En este regalo José tiene un papel porque se dejó involucrar en el plan divino.

El anuncio del ángel a José es un resumen completo del Nuevo Testamento: Dios salvará a su pueblo de sus pecados. El Dios de Jesús es el «Dios con nosotros», no fuera de nosotros, no contra nosotros, es el mismo Dios, encarnado en Jesús y nacido de mujer. Esa es la gran y buena noticia para gozo y salvación de todos. José es un modelo de confianza plena en Dios que nos sorprende y pide aquello que nos parece imposible, aquello que nos puede hacer tambalear y dudar, como a José, para centrarnos de nuevo, desde la fe, en la llamada permanente de Dios y en el servicio a los demás.

Señor Jesús, en este tiempo de Adviento, nos recuerdas que siempre llegas y llegas para todos, sin excluir a nadie. Que esta próxima fiesta de la Encarnación de Jesús sea buena noticia para todos. Ayúdanos a centrarnos en lo importante y fundamental, el nacimiento de Jesús, para ser «Dios con nosotros», con todos, mujeres y hombres del mundo entero. ¡Gracias, muchas gracias!

La PAZ: Tarea Permanente. Celebración Comunitaria de Oración

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Viernes 9 de Diciembre

El pasado viernes los jóvenes de confirmación, y todo aquel que quiso participar, a las 20:30 horas celebramos una oración comunitaria de adviento en el Espíritu de Asís por la Paz. Aunque el tiempo no acompaño y la asistencia no fue como en otras ocasiones, la fuerza de la oración de los que participamos y la cuidada preparación de los jóvenes hizo que tuviésemos un rato de encuentro con Dios, con nosotros y con el hermano . Muchas gracias a todos y aquí dejamos algunas fotos de esos momentos vividos durante la celebración.

OFS – Fraternidad de San Antonio de Cuatro Caminos

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El pasado jueves 8 de diciembre solemnidad de la Inmaculada Concepción, vivimos durante la eucaristía de las 13:00 horas, dos momentos muy importantes para nuestra Fraternidad.

Entrega de la Regla y los Evangelios a los Admitidos

Por un lado el «Rito de Admisión» de cuatro hermanos: Ana María, Migdalia, Ezequiel y Rosa que después de un tiempo de discernimiento han solicitado su admisión y han sido admitidos para iniciar su periodo de formación hasta que realicen la Profesión o Compromiso de Vida Evangélica.

Desde la izquierda, Ministro de la Fraternidad , Profesos,
Ministro General OFS
y Asistente
de la OFMCap.

También hoy la Fraternidad ha vivido otro momento de mucha alegría, dos hermanos: El Hno. Ellis y la Hna. Eva, han sido admitidos para realizar su Profesión Perpetua de la Regla de la Orden Franciscana Seglar. Después del tiempo de formación y la experiencia vivida durante todo ese tiempo han decidido libremente decir un SI a la llamada de Dios, que les invita a vivir el evangelio en sus vidas siguiendo las huellas de San Francisco de Asís.

Es un motivo de gran alegría para ellos y toda la fraternidad como se vivió durante la celebración. Damos gracias a Dios por estos nuevos hermanos y pedimos que el Espíritu Santo los ayude en las tareas y camino que comienzan a partir de ahora.

Vista general durante la celebración

Paz y Bien.

EVANGELIO DOMINICAL -3º Domingo de Adviento

Destacado

11/12/2022 – S. Dámaso

PRIMERA LECTURA: Isaías 35,1-6a.10

Salmo Responsorial: 145,6c-10

Ven, Señor, a salvarnos.

SEGUNDA LECTURA: Santiago 5,7-10

EVANGELIO: Mateo 11,2-11

En aquel tiempo, Juan, que había oído en la cárcel las obras del Mesías, mandó a sus discípulos a preguntarle:

-¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?

Jesús les respondió:

-Id a anunciar a Juan lo que estáis viendo y oyendo: los ciegos ven, y los cojos andan; los leprosos quedan limpios y los sordos oyen; los muertos resucitan y los pobres son evangelizados. ¡Y bienaventurado el que no se escandalice de mí!

Al irse ellos, Jesús se puso a hablar a la gente sobre Juan:

-¿Qué salisteis a contemplar en el desierto, una caña sacudida por el viento? ¿O qué salisteis a ver, un hombre vestido con lujo? Mirad, los que visten con lujo habitan en los palacios. Entonces, ¿a qué salisteis?, ¿a ver a un profeta? Sí, os digo, y más que un profeta. Este es de quien está escrito: «Yo envío mi mensajero delante de ti, el cual preparará tu camino ante ti». En verdad os digo que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan el Bautista; aunque el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él.

Reflexión

Juan el Bautista, preso y en la cárcel, sigue los pasos de Jesús. Admirado por todo lo que oye de él a través de sus discípulos y otras gentes, envía emisarios para que se encuentren personalmente con él, y le hagan preguntas claras para certificar quién es, y aclarar si es el Mesías esperado o no. Juan desea y necesita la respuesta de Jesús para reubicarse como profeta y centrar su misión de precursor, de preparar los caminos al Mesías que llega, que ya está en medio de las gentes.

Formulada la pregunta clave: ¿Eres tú el que tenía que venir, o debemos esperar a otro? Los emisarios escuchan la respuesta de Jesús y vuelven a la cárcel para comunicársela a Juan. Juan capta y entiende enseguida la respuesta de Jesús que les ha dicho: «Id a anunciar a Juan lo que estáis viendo y oyendo: los ciegos ven y los cojos andan; los leprosos quedan limpios y los sordos oyen…, y los pobres son evangelizados». La respuesta de Jesús no es una respuesta teórica, abstracta…, se ciñe a os signos del reino de Dios que ya había anunciado el profeta Isaías y que ya están aconteciendo en su persona como señal para todos.

Gracias, Señor, porque hoy también sigues presente y actuando entre nosotros y en la humanidad, también a través de tus discípulos, de los creyentes, de los misioneros, de mujeres y hombres entregados a los demás, desde la acogida a los más necesitados y desfavorecidos, desde las escuelas y hospitales, desde el compromiso solidario y en justicia a todos y en todas partes. gracias, Señor, y que, como Juan el Bautista, sepamos reubicarnos y centrarnos en tu misión, en la misión que nos confías de recrear un mundo más fraterno, más justo y solidario, donde la paz y el amor brillen con más fuerza y claridad.

Inmaculada Concepción de María

Destacado

08/12/2022

PRIMERA LECTURA: Génesis 3,9-15.20

Salmo Responsorial: 97,1b-4

Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas.

SEGUNDA LECTURA: Efesios 1,3-6.11-12

EVANGELIO: Lucas 1,26-38

En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. El ángel, entrando en su presencia, dijo:

-Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.

Ella se turbó grandemente ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel. El ángel le dijo:

-No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le podrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.

Y María dijo al ángel:

-¿Cómo será eso, pues no conozco varón?

El ángel le contestó:

-El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios. También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, «porque para Dios nada hay imposible».

María contestó:

-He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.

Y el ángel se retiró.

-¡Raza de víboras!, ¿quién os ha enseñado a escapar del castigo inminente? Dad el fruto que pide la conversión. Y no os hagáis ilusione, pensando: «Tenemos por padre a Abrahán» pues os digo que Dios es capaz de sacar hijos de Abrahán de estas piedras. Ya toca el hacha la raíz de los árboles, y todo árbol que no dé buen fruto será talado y echado al fuego. Yo os bautizo con agua para que os convirtáis; pero el que viene detrás de mí es más fuerte que yo y no merezco ni llevarle las sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego. Él tiene el bieldo en la mano: aventará su parva, reunirá su trigo en el granero y quemará la paja en una hoguera que no se apaga.

Reflexión

Asombra este diálogo entre el ángel Gabriel, mensajero de Dios, y María, mujer joven de Nazaret, un pueblo de Galilea. Por su belleza literaria y por la hondura teológica, este texto constituye uno de los pasajes centrales del Nuevo Testamento. María escucha y acepta la propuesta del ángel, del mensajero de Dios. Y gracias a su sí, a su «hágase en mí según tu palabra», acontece el nacimiento de Jesús.

Hoy este evangelio nos invita a pensar en nuestro sí, en algún momento, Dios también nos pide a nosotros que escuchemos su propuesta y demos un sí incondicional a trabajar por el Reino de Dios. Pero no de manera utópica, sino más bien en aquello que podemos cambiar, en nuestro trabajo, en nuestro hogar en las relaciones de familia y amigos, demostrando que somos seguidores de Jesús y por tanto trabajamos para Dios Padre, con y desde el amor a los demás.

Señor, en este tiempo de Adviento, como tu madre María, te esperamos llenos de esperanza, porque tú llegas, siempre llegas. Te esperamos dispuestos a realizar en nuestras vidas el «hágase en mi según tu palabra» en este tiempo de espera estaremos atentos a lo que tu quieras pedirnos. Paz y Bien.

EVANGELIO DOMINICAL – 2º Domingo de Adviento

Destacado

04/12/2022 – Juan Damasceno y Bárbara

PRIMERA LECTURA: Isaías 11,1-10

Salmo Responsorial: 71,1b-2.7-8.12-13.17

Que en sus días florezca la justicia, y la paz abunde eternamente

SEGUNDA LECTURA: Romanos 15,4-9

EVANGELIO: Mateo 3,1-12

Por aquellos días, Juan Bautista se presentó en el desierto de Judea, predicando:

-Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos. Este es el que anunció el profeta Isaías diciendo:

«Voz del que grita en el desierto: Preparad el camino del Señor allanad sus senderos»

Juan llevaba un vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y acudía a él toda la gente de Jerusalén, de Judea y de la comarca del Jordán; confesaban sus pecados y él los bautizaba en el Jordán. Al ver que muchos fariseos y saduceos venían a que los bautizara, les dijo:

-¡Raza de víboras!, ¿quién os ha enseñado a escapar del castigo inminente? Dad el fruto que pide la conversión. Y no os hagáis ilusione, pensando: «Tenemos por padre a Abrahán» pues os digo que Dios es capaz de sacar hijos de Abrahán de estas piedras. Ya toca el hacha la raíz de los árboles, y todo árbol que no dé buen fruto será talado y echado al fuego. Yo os bautizo con agua para que os convirtáis; pero el que viene detrás de mí es más fuerte que yo y no merezco ni llevarle las sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego. Él tiene el bieldo en la mano: aventará su parva, reunirá su trigo en el granero y quemará la paja en una hoguera que no se apaga.

Reflexión

El evangelio de este domingo nos presenta la figura austera de Juan el Bautista, con un llamado urgente a la conversión, dado que el Mesías, anunciado y prometido por los profetas, ya ha llegado. El bautismo con agua que Juan ofrece y ejecuta en el río Jordán es un signo de conversión, de aceptación gozosa de quien nos bautizará con el Espíritu para configurarnos criaturas nuevas, hijos queridos de Dios .

Hoy podemos recordar con alegría nuestro bautismo en nuestra parroquia, en nuestro pueblo o ciudad, y reavivar nuestro compromiso cristiano. Aquel maravilloso día nos presentaron nuestros padres y nos acompañaron nuestros padrinos y la comunidad cristiana. Hoy y ahora agradecemos este sacramento del bautismo, que deseamos reavivar y actualizar como creyentes, en un compromiso en nuestra vida, y a todos los niveles.

Señor, en este tiempo de Adviento, como tu madre María, te esperamos llenos de esperanza, de alegría, porque tú llegas, siempre llegas. En aquel momento de tu nacimiento en Belén no había lugar para ti en la posada, y José supo preparar bien el establo y el pesebre para tu nacimiento. Nosotros deseamos recibirte en esta Navidad y siempre, con alegría, con esperanza, con agradecimiento. ¡Gracias, muchas gracias por tu llegada!¡Caminaremos juntos!

EVANGELIO DOMINICAL – 1º Domingo de Adviento

Destacado

27/11/2022 – La Milagrosa

PRIMERA LECTURA: Isaías 2,1-5

Salmo Responsorial: 121,1b-2.4-9

Vamos alegres a la casa del Señor.

SEGUNDA LECTURA: Romanos 13,11-14a

EVANGELIO: Mateo 24,37-44

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

-Cuando venga el Hijo del hombre, pasará como en tiempo de Noé. En los días del diluvio, la gente comía y bebía, se casaban los hombres y las mujeres tomaban esposo, hasta el día en que Noé entró en el arca; y cuando menos lo esperaban llegó el diluvio y los llevó a todos; lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre: dos hombres estarán en el campo, a uno se lo llevarán y a otro lo dejarán; dos mujeres estarán moliendo , a una se la llevarán y a otra la dejarán. Por tanto, estad en vela, por que no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría que abrieran un boquete en su casa. Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre.

Reflexión

Estrenamos un tiempo nuevo. Este nos invita a preparar el camino, allanarlo, hacerlo más transitable para encontrarnos con el que llega: Jesús. El evangelio de este primer domingo es una invitación a la vigilancia. Para eso Mateo utiliza varias comparaciones: los días anteriores al diluvio, dos mujeres que muelen juntas y la hora en que llega el ladrón. Ocurren cosas importantes que pueden pasarnos desapercibidas. Eso nos sucede porque estamos volcados en lo secundario y periférico.

Hoy el mundo tiene tantas invitaciones que es difícil decidirse y elegir. Se hacen en el sentido de bienestar, satisfacción y disfrute individual. Las podemos encontrar en cualquier nivel o estrato social. La felicidad se cifra en tener resueltas estas ofertas. Sin embargo, nos encontramos con muchos vacíos existenciales, sinsentidos y falta de horizonte. El Adviento debe ser razón para vivir, amar y esperar a pesar de lo duro del camino, porque Dios quiere encontrarse con nosotros.

Señor, concédenos la actitud permanente del Adviento. Que esperemos de manera activa y ese sea el estilo de nuestra vida. Que estemos siempre en proceso de discernimiento y liberación para el encuentro que quieres tener con nosotros. Que dejemos las actividades de las tinieblas para conducirnos, como en pleno día, con dignidad. Preparemos los caminos.

EVANGELIO DOMINICAL – XXXIV TIEMPO ORDINARIO

Destacado

20/11/2022 Cristo Rey

PRIMERA LECTURA: 2 Samuel 5,1-3

Salmo Responsorial: 121,1b-2.4-5

Vamos alegres a la casa del Señor.

SEGUNDA LECTURA: Colosenses 1,12-20

EVANGELIO: Lucas 23, 35-43

En aquel tiempo, los magistrados hacían muecas a Jesús diciendo:

-A otros ha salvado; que se salve a sí mismo, si él es el Mesías de Dios, el Elegido.

Se burlaban de él también los soldados, que se acercaban y le ofrecían vinagre, diciendo:

-Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo.

Había también por encima de él un letrero:

-Este es el rey de los judíos.

Uno de los malhechores crucificados lo insultaba diciendo:

-¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros.

Pero el otro, respondiéndole e increpándolo, le decía:

-¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en la misma condena? Nosotros, en verdad, lo estamos justamente, porque recibimos el justo pago de lo que hicimos; en cambio, este no ha hecho nada malo.

Y decía:

-Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino.

Jesús le dijo:

-En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso.

Reflexión

Lucas pinta el escenario de la cruz con todo lujo de detalles. Los espectadores, el pueblo que asiste a estos actos, está curioso y entretenido. Más cerca, al lado de la cruz, están las autoridades que lo insultan. Los soldados también están cerca y participan en los agravios. En primer plano están los tres curcificados. Uno de ellos provoca a Jesús y lo desafía. El otro crucificado recrimina al compañero y pide a Jesús que se acuerde de él cuando venga como rey. Ese es el ambiente en el que se nos invita a meditar y orar en la fiesta de Jesucristo, Rey del universo.

Esta lectura, elegida para hoy, puede resultar extraña. ¿Qué tipo de realeza es la de Cristo si la situamos en un ambiente así? Es muy difícil entender la realeza en un entorno tan humillante. El letrero colgado en la cruz, «Este es el rey de los judíos», era una mordaz ironía. Pero justo desde la humillación y debilidad extremas de la cruz es desde donde Jesús reina. Diferente a todos los reyes de la tierra. Jesús sale victoriosos y de ello es garantía la promesa hecha al buen ladrón.

Señor, qué paradoja la de tu reinado. La invitación que haces a servir incondicionalmente, muchas veces, nos asusta. Pero es desde la cruz y no desde el poder como llega tu Reino. La flaqueza de tu cruz es la fuerza y el poder de Dios. Danos tu sabiduría. Que ella nos abra los ojos del corazón para distinguir con claridad las propuestas del mundo y las tuyas. Las que llevan a la liberación y salvación de todos.

Santa Isabel de Hungría – OFS

Destacado

17 de noviembre – misa en honor de

Santa Isabel de Hungría OFS a las 19:30 horas

Isabel de Hungría, Patrona de la OFS

Situemos a Isabel en el contexto social: el siglo XIII fue un siglo de fuertes contrastes. Había grandes bolsas de pobreza; la burguesía estaba emergiendo con mucha fuerza; los nobles preparaban continuamente batallas (entre sí, contra el extranjero o en las cruzadas) para conseguir más y mejores títulos; las epidemias y hambrunas, junto con las guerras, mermaban a los habitantes. Entre los ricos y nobles existía la creencia de que las limosnas libran de un sinfín de pecados, y conducían al cielo; así que muchos de ellos limitaban sus obras de misericordia a dar limosnas, sin implicarse en cambiar su sociedad y mucho menos rebajarse a estar entre los pobres y enfermos; en lo que respecta a los enfermos existía el pánico ante el riesgo de contagio. En la vida matrimonial, entre los que se lo podían permitir, el adulterio era común.


En el ámbito religioso, se extendieron algunas de las grandes herejías (cátaros, albigenses, etc.); pero también surgieron figuras destacadas, aquellos que, desde dentro de la Iglesia, ayudarían a sostenerla: San Francisco de Asís, Santo Domingo, San Buenaventura, Santo Tomás de Aquino y también Santa Clara, Santa Ángela de Foligno, Santa Inés de Bohemia y otras muchas…


En el ámbito cultural, las universidades cogen fuerza, los monasterios son centros del saber, el románico ha dejado paso al gótico, comienzan a construirse las grandes catedrales.


Hecha una panorámica, pasamos a hablar de nuestra santa. Isabel nació tal vez en Bratislava, actualmente en Eslovaquia. Era el año 1207. Con apenas cuatro años, la princesita fue dada en matrimonio al primogénito del gran duque de Turingia, Hermann. Este pacto suponía que Isabel tenía que ser educada en la corte de su futuro marido.


Hermann murió y sus derechos pasaron a su hermano Luis, que fue conocido como Luis IV el Santo. Aunque el pacto matrimonial quedó roto, Luis lo retomó para sí: durante su tiempo de convivencia, había surgido entre ambos un sentimiento profundo de hermandad. Según se dice, llamaba la atención entre los amigos de Luis la fidelidad que éste le profesaba a Isabel.


Una vez que Isabel fue la gran duquesa, todo su quehacer se orientaba hacia las obras de misericordia: atender a los enfermos, visitar a los presos, dar de comer al hambriento, etc. Luis veía con buenos ojos la bondad de su mujer, pero no así gran parte de la corte, que continuamente intentaba indisponer al matrimonio. La vida de Isabel era una continua denuncia de los atropellos, injusticias y libertinaje de muchos nobles: vestía con sencillez, renunciaba a comer alimentos que provinieran de la injusticia o la opresión, no participaba en los excesos de sus cortesanos.


De su unión nacieron tres hijos: Hermann (heredero de Turingia, asesinado por su tío en 1242), Sofía (que sería por su matrimonio duquesa de Brabante) y Gertrudis (Santa Gertrudis de Altenberg, abadesa en esta abadía premostratense).


                                                                                                  La penitente misericordiosa


Desde su niñez, nuestra santa se vio llamada a practicar la misericordia con todos aquellos que eran más desfavorecidos. Aquella petición de Jesús: “Lo que hagáis a uno de estos, mis humildes hermanos, a mí me lo hacéis”, Santa Isabel le dio la vuelta. Ella ya veía el rostro del Maestro antes de practicar la misericordia.
Cuando Isabel supo del movimiento franciscano, pronto se interesó por él, tanto que fue abriendo puertas a su establecimiento en Turingia. Ayudó a la fundación del primer convento franciscano en tierras alemanas y los frailes menores asistían a la corte de Wartburgo. Así, poco a poco, Isabel fue conociendo (por los frailes menores) que sus inquietudes más íntimas tenían expresión en la forma de vida (penitencial) franciscana y así descubrió el Evangelio como forma concreta de su vida.


Una vez que las aguas volvieron a su cauce tras quedarse viuda y ser expulsada junto con sus hijos de Wartburgo, “estando un día de Viernes Santo, desnudos los altares del convento franciscano, hizo voto ante los allí presentes y vistió desde ese momento el hábito gris”. Isabel comenzó una vida de penitencia y misericordia en comunidad con algunas de sus doncellas. La renuncia de Francisco estuvo tan presente en su corazón que con los bienes que recobró de su viudez levantó el hospital de San Francisco en Marburgo, donde ella misma, hasta el día de su muerte, atendía a todos los que se acercaban buscando su ayuda.


Fundadora y Santa


Ya en vida de su marido, Isabel contaba con sus damas o servidoras para realizar obras de misericordia con los necesitados y se reunía con ellas en la oración. A la muerte de Luis, Isabel fue acompañada por sus damas también en sus horas tristes tras la expulsión. Cuando sus hijos recuperaron su status en la corte Turingia, Isabel comenzó una nueva vida consagrada en comunidad con sus damas. En aquel entonces no se puede hablar de “religiosas” tal como ahora lo entendemos, ellas fueron un ejemplo más de cómo en la Orden Tercera franciscana toda forma de vida evangélica era válida. Éste fue el caballo de batalla de las mujeres terciarias en aquellos siglos: ver reconocidos sus derechos a vivir en comunidad en función de la oración, el trabajo y las obras de misericordia. Hasta que se superó el concilio de Trento (ya en el siglo XIX), las comunidades terciarias femeninas se vieron obligadas bien a disolverse bien a profesar clausura.
Isabel vivió así hasta el 17 de noviembre de 1231. Su muerte, con sólo 24 años, motivada por su total donación a la misericordia, sin límites, y por su austeridad de vida, fue llorada por todo el pueblo, especialmente el más sencillo, el que más se había beneficiado de sus buenas obras. Era conocida como la “amada Isabel” y como “madre de los pobres”. Durante dos días gentes de todos los lugares vinieron a demostrar su aprecio. Tanto fue así, que el fanatismo descontroló a las masas y éstas “descuartizaron” el cuerpo con el objetivo de llevarse alguna reliquia.


El 27 de mayo de 1235, día de Pentecostés, se celebró en la Iglesia la canonización de Isabel. Las actas de canonización relatan el evento:


«Después de que en el Consistorio, en presencia del Santo Padre Gregorio, de los venerables patriarcas tanto de Antioquia como de Jerusalén y del venerable senado de la Santa Iglesia Católica, a saber, de los Hermanos Cardenales, que gobiernan la Iglesia, súbditos de los Apóstoles y servidores de Dios, de muchos arzobispos y obispos y distintos prelados, fueran publicados los testimonios, se decretó, con consentimiento general, que a Isabel se la podía estimar digna de ser colocada en el candelabro de la canonización apostólica, con el título de su esclarecida autenticidad y adornada y que debía ser inscrita en la tierra en el Libro de los Santos.


En el santo día de Pentecostés marchó el bienaventurado Padre Gregorio con todos los arriba citados prelados y muchos miles de creyentes en procesión festiva, con trombones y trompas, hacia la casa de los dominicos. Aquí presentó al señor papa, a todos los prelados y religiosos el citado Conrado, antaño landgrave, al que el entero pueblo profesa afecto, grandes velones festivos. A la gran multitud, sin embargo, hizo distribuir velas pequeñas, que más tarde regaló a la casa de los dominicos. El cardenal-diácono, como es de rigor, proclamó ante el pueblo tanto la vida como los milagros de Isabel. Éste sirvió, además, al Sumo Pontífice en la Santa Transformación. Entre ruidosos aplausos y fluir de lágrimas que regocijaron a la ciudad celestial [Perusa], entre el canto festivo del Te Deum, cuya dulce melodía conmovió al cielo, fue declarada Santa aquella bendita entre las mujeres, digna de toda alabanza: Isabel.


El dicho hermano Conrado convidó aproximadamente a unos 3000 monjes (y frailes) a comer. Regaló también pan, vino, pescado y alimentos lácteos en gran cantidad a muchos conventos alejados, eremitas y Hermanas de la Orden de San Francisco. Además, hizo distribuir a muchos miles de pobres pan, carne, vino y dinero en cantidad generosa, en nombre de la Orden Teutónica para gloria de Dios, lo que agradó mucho al señor Papa. Éste le invitó también, al igual que había hecho a su llegada, graciosa y benevolentemente a su mesa, lo que también es muy raro, y le dejó sentarse a su lado. Se preocupó también de modo distinguido por su séquito. Después de que Conrado hubiera aceptado todas las peticiones de los pobres que trabajaban en la curia, fue despedido por el papa con cariñosas palabras y entre muchas lágrimas, bendiciéndole y abrazándole.


Pero el papa mandó muchas cartas no sólo al Santo Imperio, sino a todos los reinos del mundo y a las metrópolis, y anunció y publicó los hechos de Isabel aprobados por la Iglesia. Ocurrido en el año de gracia de 1235″.

Paz y Bien

Fuente: https://www.ordenfranciscanasecular.es

EVANGELIO DOMINICAL – XXXIII TIEMPO ORDINARIO

Destacado

13/11/2022 – S. Diego de Alcalá

PRIMERA LECTURA: Malaquías 3,19-20a

Salmo Responsorial: 97,5-9

El Señor llega para regir los pueblos con rectitud.

SEGUNDA LECTURA: 2 Tesalonicenses 3,7-12

EVANGELIO: Lucas 21, 5-19

En aquel tiempo, como algunos hablaban del templo, de lo bellamente adornado que estaba con piedras de calidad y exvotos, Jesús les dijo:

-Esto que contempláis, llegarán días en que no quedará piedra sobre piedra que no sea destruida.

Ellos le preguntaron:

-Maestro ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder?

El dijo:

-Mirad que nadie os engañe. Porque muchos vendrán en mi nombre diciendo: «Yo soy», o bien: «Esta llegando el tiempo»; no vayáis tras ellos. Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico. Porque es necesario que eso ocurra primeo, pero el fin no será enseguida.

Entonces les decía:

-Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países, hambres y pestes. Habrá también fenómenos espantosos y grandes signos en el cielo. Pero antes de todo eso os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y a las cárceles, y haciéndoos comparecer ante reyes y gobernadores, por causa de mi nombre. Esto os servirá de ocasión para dar testimonio. Por ello, meteos bien en la cabeza que no tenéis que preparar vuestra defensa, porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro. Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os entregarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán a causa de mi nombre. Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvareis vuestras almas.

Reflexión

Ya estamos próximos al fin del año litúrgico. Por eso el evangelio de hoy nos muestra, con un lenguaje propio, acontecimientos singulares que hacen pensar en el fin del mundo. Enumera elementos que había en aquellos tiempos y que siguen existiendo hoy: falsos profetas, calamidades, guerras, pandemias. todos ponen a prueba la fe de los creyentes. Y mantenerse firmes en estas pruebas es al condición para la salvación.

Seguir a Jesús es participar de su misión. «su vida es nuestra vida; su misión, nuestra misión». Y eso conlleva complicaciones y dificultades cuando se dice la vedad y se vive al estilo de Jesús. En muchos países los periodistas que investigan y difunden sus trabajos son objeto de amenazas y persecución. Hay grupos que no toleran la luz sobre ciertos hechos. Eso perjudicaría sus intereses económicos. Es así que el evangelio insiste en resistir para poder construir el reino de Dios en el hoy. Resistencia activa y creativa.

Señor Jesús, concédenos la fuera de tu Espíritu para que podamos perseverar en las tareas que nos encomiendas. Te pedimos por los que, en este momento, son perseguidos por su fe cristiana. Hay fanatismos que solo generan miedo y muerte. También por aquellos que, en lugares difíciles, tratan de animar y llevan tu Palabra a los hermanos. Llena de valor sus corazones y recompénsales por sus fatigas.

EVANGELIO DOMINICAL – XXXII TIEMPO ORDINARIO

Destacado

06/11/2022 – S. Leonardo

PRIMERA LECTURA: 2 Macabeos 7,1-2.9-14

Salmo Responsorial: 16,1bcde.5-6.8.15

Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor.

SEGUNDA LECTURA: 2 Tesalonicenses 2,16-3,5

EVANGELIO: Lucas 20, 27-38

En aquel tiempo, se acercaron algunos saduceos, los que dicen que no hay resurrección, y preguntaron a Jesús:

-Maestro, Moisés nos dejó escrito: «Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer pero sin hijos, que tome la mujer como esposa y dé descendencia a su hermano» Pues bien, había siete hermanos; el primero se casó y murió sin hijos. El segundo y el tercero se casaron con ella, y así los siete, y murieron todos sin dejar hijos. Por último, también murió la mujer. cuando llegue la resurrección, de cuál de ellos será la mujer?. Porque los siete la tuvieron como mujer.

Jesús les dijo:

-En este mundo los hombres se casan y las mujeres toman esposo, pero los que sean juzgados dignos de tomar parte en el mundo futuro y en la resurrección de entre los muertos no se casarán ni ellas serán dadas en matrimonio. Pues ya no pueden morir, ya que son como ángeles; y son hijos de Dios, porque son hijos de la resurrección. Y que los muertos resucitan, lo indicó el mismo Moisés en el episodio de la zarza, cuando llama al Señor: «Dios de Abrahán, dios de Isaac, dios de Jacob». No es Dios de muertos, sino de vivos: porque para él todos están vivos.

Reflexión

Ya en Jerusalén, en la explanada del tempo, se acerca a Jesús un grupo (los saduceos) que no cree en la resurrección. Estas personas forman parte de la casta sacerdotal y les molesta lo que Jesús dice y cómo vive. Por eso buscan la manera de desacreditarlo ante la gente y le hacen una pregunta muy rebuscada. Jesús, utilizando argumentos de la ley, que ellos aceptaban, les corrige su falta de visión: piensan la vida futura como una reproducción de la terrena. La otra vida será distinta. Resucitada.

«Yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante». Las promesas de Jesús van siempre en torno a la vida. La muerte es el acabarse, terminarse, el no más. Con su resurrección Jesús ha vencido la muerte. Y el paso necesario por la muerte nos lleva a encontrar, recibir y contemplar al autor de la vida. Expresamos la fe en la resurrección comprometiéndonos en la historia para hacerla más humana y digna según el querer de Dios.

Señor, fortalece nuestros pasos vacilantes. Eleva nuestra vista, en muchas ocasiones rastrera, para que podamos otear horizontes de luz y vida. Danos sabiduría para alegrarnos al descubrir el cotidiano regalo de la vida en todas sus manifestaciones. Haznos testigos de esa vida que comienza aquí en la tierra. Que también seamos signos de la vida en plenitud que en la resurrección de Cristo nos concedes.

FIESTA DE TODOS LOS SANTOS

Destacado

01/11/2022

PRIMERA LECTURA: Apocalipsis 7,2-4.9-14

Salmo Responsorial: 23, 1b-4b.5-6

Esta es la generación que busca tu rostro, Señor.

SEGUNDA LECTURA: 1 Juan 3,1-3

EVANGELIO: Mateo 5,1-2a

En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos; y, abriendo su boca, les enseñaba diciendo:

-Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia porque ellos quedarán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, por que ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo.

Reflexión

Hoy escuchamos el evangelio de las bienaventuranzas según San Mateo. Esta versión es un poco más larga que la de Lucas. Parece que Mateo quiere adaptar las palabras de Jesús a su comunidad. De echo es el trabajo de todos los tiempos: «traducir» el mensaje de Jesús a nuestra vida diaria. Las bienaventuranzas nos muestran una radicalidad que estremece. Y es que están dichas no desde métodos, estrategias o libros, sino desde la experiencia de gozo y felicidad que Jesús siente al vivirlas.

Hay un claro contraste entre la propuesta del Evangelio y las propuestas del mundo. este propone como ideal buscar el poder, el dinero y la fama, y son felices los que consiguen esto. Por eso nuestra humanidad es ararastrada a la oscuridad por la idolatría del poder y del dinero. El anuncio de las bienaventuranas forma parte del núcleo del Evangelio. La felicidad y el gozo verdaderos no dependen del poder y del dinero. Así lo vivió el Hijo de Dios.

Señor, Dios de todos aquellos que en sus vidas han hecho prácticas las bienaventuranzas, mártires, santos y personas anónimas. Hoy los celebramos juntos y agradecemos la sabiduría que les has infundido para hacer de sus vidas transparencia de tu presencia gratuita, generosa, alegre y dichosa. Ayúdanos para que también nosotros busquemos la santidad en el marco de las bienaventuranzas.

EVANGELIO DOMINICAL – XXXI TIEMPO ORDINARIO – DOMUND

Destacado

30/10/2022 – S. Marcelo

PRIMERA LECTURA: Sabiduría 11,22-12,2

Salmo Responsorial: 144,1b-2.8-11.13c-14

Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey.

SEGUNDA LECTURA: 2 Tesalonicenses 1,11-2,2

EVANGELIO: Lucas 19, 1-10

En aquel tiempo, Jesús entró en Jericó e iba atravesando la ciudad. En esto, un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de ver quién era Jesús, pero no lo lograba a causa del gentío, porque era pequeño de estatura. Corriendo más adelante, se subió a un sicomoro para verlo, porque tenía que pasar por allí. Jesús, al llegar a aquel sitio, levantó los ojos y le dijo:

-Zaqueo, date prisa y baja, porque es necesario que hoy me quede en tu casa.

Él se dio prisa en bajar y lo recibió muy contento. Al ver esto, todos murmuraban diciendo:

-Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador.

Pero Zaqueo, de pie, dijo al Señor:

-Mira, Señor, la mitad de mis bienes se la doy a los pobres; y si he defraudado a alguno, le restituyo cuatro veces más.

Jesús le dijo:

-Hoy ha sido la salvación de esta casa, pues también este es hijo de Abrahán. Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido

Reflexión

Típico relato del evangelio de Lucas, siempre interesado en los marginados, sean pobres, enfermos o, como en este caso, un despreciado por la religión oficial. No es un encuentro casual; Zaqueo buscaba a Jesús ciertamente, pero primero fue Jesús quien tomó la iniciativa de ir a su encuentro. Contra todas las normas Jesús se hace invitar y los efectos se suceden: el arrepentimiento, el cambio y la nueva práctica, eso que tanto cuesta, el poner el dinero a disposición de los demás, pero que es el camino para la salvación personal y comunitaria.

Si creemos que la salvación viene de Dios, de la misma manera debemos asumir que es necesaria una respuesta de nuestra parte. Pero el texto nos invita también a descubrir un rasgo propio de la respuesta personal, y es que las decisiones que tomamos, buenas o malas, tienen consecuencias sociales, respercuten en los demás. Nadie se salva solo; o nos salvamos o nos condenamos todos a una.

Te doy gracias, Jesús, porque con un solo gesto tuyo nos das una gran lección. Al acercarte a Zaqueo nos animas a buscar y encontrarnos con cualquier tipo de persona, especialmente si está necesitada. Quiero pedir tu ayuda y sentir tu fortaleza para compartir con todos la alegría de la salvación que tú nos traes.

EVANGELIO DOMINICAL – XXX TIEMPO ORDINARIO – DOMUND

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23/10/2022 – S. Juan Capistrano

PRIMERA LECTURA: Eclesiástico 35,12-14.16-19a

Salmo Responsorial: 33,2-3.17-19.23

El afligido invocó al Señor, y él lo escuchó.

SEGUNDA LECTURA: 2 Timoteo 4,6-8.16-18

EVANGELIO: Lucas 18, 9-14

En aquel tiempo, Jesús dijo esta parábola a algunos que se confiaban en sí mismos por considerarse justos y despreciaban a los demás:

-Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era fariseo; el otro, publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior: «¡Oh Dios!, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: ladrones, injustos, adúlteros; ni tampoco como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo». el publicano, en cambio, quedándose atrás, no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho diciendo: «¡Oh Dios!, ten compasión de este pecador». Os digo que este bajó a su casa justificado, y aquel no. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.

Reflexión

Los personajes que protagonizan la parábola coinciden únicamente en que van al templo a orar; las demás características son totalmente opuestas. Uno es fariseo (cumplidor de la ley); otro es publicano (constante infractor de la ley). El Señor escuchó a quien se reconoció pecador, porque «un corazón quebrantado y humillado, tú, oh Dios, no lo desprecias» (Sal 50,19). El fariseo, que no hablaba con Dios ni creía necesitarlo, volvió a su casa como había subido al templo, sin permitir que la gracia de Dios se posara en su vida.

La parábola es una clara invitación para que cada persona se pregunte cómo es su oración. La oración no solo es de petición; también podemos orar para dar gracias a Dios por todo lo que nos da y alabarlo por lo que ha hecho en nosotros. Y si pedimos perdón debe ser con un corazón realmente arrepentido, de esos de los que quiere Dios.

Seguramente, Padre, tengo un poco de los dos tipos que Jesús nos presenta en el texto de hoy, aunque no me considero tan importante como el fariseo, ni tan humilde como el publicano. Ojalá tenga tu gracia para saber cumplir tu voluntad y nunca te pida que hagas tú mi voluntad.

DOMUND 2022

Imagen

23 de octubre 2022

Oración del DOMUND 2022

Ven, Espíritu Santo, ¡muévenos! Danos tu fuerza y tu inspiración para salir del terreno conocido e ir más lejos, más allá, ¡hasta el confín de la tierra!

Llévanos a redescubrir la alegría de la fe compartida, comunicada con las obras sencillas y con esa palabra justa que Tú das en el momento preciso y en el modo apropiado.

Sigue moviendo a los misioneros, y muévenos también a nosotros a ir más allá con nuestra oración y con nuestra caridad. Haznos vivir la misión para ser lo que realmente somos: testigos de Cristo y de su amor.

Amén.

EVANGELIO DOMINICAL – XXIX TIEMPO ORDINARIO

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16/10/2022 – Sta. Margarita de Alacoque

PRIMERA LECTURA: Éxodo 17,8-13

Salmo Responsorial: 120,1b-8

Nuestro auxilio es el nombre del Señor, que hizo el cielo y la tierra

SEGUNDA LECTURA: 2 Timoteo 3,14-4,2

EVANGELIO: Lucas 18, 1-8

En aquel tiempo, Jesús decía a sus discípulos una parábola para enseñarles que es necesario orar siempre, sin desfallecer.

-Había un juez en una ciudad que ni temía a Dios ni le importaban los hombres. En aquella ciudad había una viuda que solía ir a decirle: «hazme justicia frente a mi adversario». Por algún tiempo se estuvo negando, pero después se dijo a sí mismo: «Aunque ni temo a Dios ni me importan los hombres, como esta viuda me está molestando, le voy a hacer justicia, no sea que siga viniendo a cada momento a importunarme».

Y el Señor añadió:

-Fijaos en lo que dice el juez injusto; pues Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos que claman ante él día y noche?; ¿o les dará largas? Os digo que les hará justicia sin tardar. Pero, cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará esta fe en la tierra?

Reflexión

Desde una mirada mercantil, el mundo está formado por los que tienen y los no tienen. La viuda de la parábola del evangelio representa a los que menos tienen; para ella era imposible sobornar al juez. En la comparación con el juez, Jesús quiere que descubramos la paciencia eterna de Dios, y en la comparación con la viuda nos está pidiendo a nosotros una sólida fe y una permanente actitud de oración.

Cuantas veces nos habremos preguntado por la presencia de Dios en nuestras vidas, por las injusticias del mundo, por el sufrimiento humano y por el valor de la oración. El mensaje del evangelio nos transmite la seguridad de que Dios se hace justicia en la historia, como no puede ser de otra manera, por el amor salvador que nos ha mostrado en Jesucristo. La clave es la fe. Jesús se pregunta si tenemos una fe tan grande como para ponernos a colaborar con él en la transformación de la historia.

También hoy nos pides, Señor, que confiemos en ti. Que la injusticia, la pobreza, el dolor, la enfermedad, todo se puede vencer si confiamos siempre en ti. Te agradezco, Señor, por haberme enseñado a confiar en ti. Sé que esta confianza implica ponerme a colaborar contigo para cambiar el mundo y la historia; pero que comience por cambiar yo.

EVANGELIO DOMINICAL – XXVIII TIEMPO ORDINARIO

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09/10/2022 – S. Dionisio

PRIMERA LECTURA: 2 Reyes 5, 14-17

Salmo Responsorial: 97,1b-4

El Señor revela a las naciones su salvación.

SEGUNDA LECTURA: 2 Timoteo 2, 8-13

EVANGELIO: Lucas 17,11-19

Una vez, yendo Jesús camino de Jerusalén, pasaba entre Samaría y Galilea. cuando iba a entrar en una ciudad, vinieron a su encuentro diez hombres leprosos, que se pararon a lo lejos y a gritos le decían:

-Jesús, maestro, ten compasión de nosotros.

Al verlos, les dijo:

-Id a presentaros a los sacerdotes.

Y sucedió que, mientras iban de camino, quedaron limpios. Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos y se postró a los pies de Jesús, rostro en tierra, dá´ndole gracias. Este era un samaritano. Jesús tomó la palabra y dijo:

-¿No han quedado limpios los diez?; los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios más que este extranjero?

Y le dijo:

-Levántate, vete; tu fe te ha salvado.

Reflexión

La lepra, que era una enfermedad prácticamente incurable en los tiempos bíblicos y hasta hace no mucho tiempo, está en los textos de la primera lectura y del evangelio. Tanto la sociedad como la religión tenían normas más para defender a los sanos que para curar a los enfermos, auténticamente marginados, ya fueran ricos o pobres. La curación solo podía tener una causa extraordinaria, en la que algunos alcanzaban a descubrir la obra del Dios, y eso les llevaba a la conversión y a al salvación, que expresan en el agradecimiento.

Los marginados se acercan a Jesús, le llaman maestro y lo siguen. Jesús se acerca a los marginados porque su mensaje es Evangelio, buena noticia que salva. Como Iglesia de los discípulos de Jesús, todos debemos estar en esa misma actitud de salida permanente hacia los más necesitados, a veces para ayudar, a veces para recibir la fuerza de la fe que da sentido al sufrimiento, pero siempre con el agradecimiento de quien lo ha recibido todo de Dios.

Cuántas veces te cantamos, «Hoy, Señor, te damos gracias» y qué poco sabemos descubrir la abundancia de tus dones con los que nos regalas cada día. Queremos, Señor, aprender del leproso y extranjero samaritano, no solo para agradecerte hoy, sino para vivir siempre en una actitud de agradecimiento. Gracias, Padre.

HORARIOS 2022 (OTOÑO – INVIERNO)

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HORARIO DEL TEMPLO

MAÑANAS : 7:50 a 13:00 horas

TARDES: 17:00 a 20:00 horas

HORARIO DE MISAS EN DÍAS LABORABLES:

MAÑANAS: 8:00, 10:00, 12:00 HORAS TARDES: 19:30 HORAS

HORARIO DE MISAS EN DOMINGOS Y FESTIVOS:

MAÑANAS: 10:00, 11:00 (Familias), 12:00 (Parroquial) y 13:00 (Jóvenes) HORAS TARDES: 19:30 HORAS

EL REZO DEL SANTO ROSARIO: Todos los días de la semana a las 19:00 horas.

FUNERALES se celebrarán a las 20:15 horas de Lunes a Viernes. Consultar en la portería.

CONFESIONES:

Días laborables:

Mañanas: 09:30 a 10:00 horas

11:00 a 12:00 horas.

Tardes: 18:30 a 19:30 horas

Domingos y festivos: Media hora antes de las eucaristías.

TRABAJADORA SOCIAL:

Martes, y jueves de 9:30 a 13:00 horas

Puede contactar por teléfono: 915 346 407.

PORTERIA DEL CONVENTO:

Lunes a Sábado:

Mañanas: 9:30 a 13:00 Tardes: 17:00 a 20:00 horas.

Domingos y festivos:

Mañanas: 10:00 a 13:00 Tardes: 17:30 a 20:00 horas.

DISPENSARIO SAN ANTONIO – C/ Jaén, 3

Lunes a Viernes:

Mañanas: 9:00 a 12:00 Tardes: 17:00 a 19:00 horas.

( consultas PEDIR CITA al teléfono 915 538 896)

DESPACHO PARROQUIAL

Lunes, jueves y viernes de 12:00 a 13:00 horas

Martes y miércoles de 19:00 a 20:00 horas

Para concertar cita llamar al 915 346 407 de lunes a viernes.

EVANGELIO DOMINICAL – XXVII TIEMPO ORDINARIO

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02/10/2022 – Stos. Ángeles Custodios

PRIMERA LECTURA: Habacuc 1,2-3;2,2-4

Salmo Responsorial: 94,1-2.6-9

Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón»

SEGUNDA LECTURA: 2 Timoteo 1,6-8.13-14

EVANGELIO: Lucas 17,5-10

En aquel tiempo, los apóstoles le dijeron al Señor:

-Auméntanos la fe.

El Señor dijo:

-Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa morera: «Arráncate de raíz y plántate en el mar», y os obedecería. ¿Quién de vosotros, si tiene un criado labrando o pastoreando, le dice cuando vuelve del campo: «Enseguida, ven y ponte a la mesa»? ¿No le diréis más bien: «Prepárame de cenar, cíñete y sírveme mientras como y bebo, y después comerás y beberás tú»? ¿Acaso tenéis que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado? Lo mismo vosotros: cuando hayáis hecho todo lo que se os ha mandado, decid: «Somos siervos inútiles, hemos hecho lo que teníamos que hacer».

Reflexión

Jesús acaba de pedir a sus discípulos que perdonen siempre, y parece que ellos descubren la falta de apoyo para un esfuerzo tan grande. Así pues, la petición de los apóstoles para que les aumente su fe ya es un reconocimiento de la importancia de Jesús en sus vidas. Como respuesta, además de aclarar que no es cuestión de cantidad, sino de calidad, Jesús les quiere decir que la fe no sirve para que Dios haga nuestra voluntad, sino para estar siempre al servicio de los demás, como lo expresa en la parábola, una vez más sacada de la vida real de la gente que le escucha.

Aunque todos, o al menos la mayoría de los cristianos, aceptamos que el modelo que Jesús nos da con su estilo de vida es el servicio a los demás, en la práctica reconocemos que esa tarea no es nada fácil. Los modelos que recibimos del mundo son los contrarios; cada uno busca su interés y te doy para que tú me des.

Como tus apóstoles, también nosotros seguimos pidiendo hoy que aumentes nuestra fe para descubrirte en quienes nos necesitan y tener siempre la capacidad de servirte en cada persona con la alegría de saber que hacemos lo mismo que tú hiciste.

EVANGELIO DOMINICAL – XXVI TIEMPO ORDINARIO

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25/09/2022 – Sta. Aurelia

PRIMERA LECTURA: Amós 6,1a.4-7

Salmo Responsorial: 145, 6c-10

Alaba, alma mía, al Señor.

SEGUNDA LECTURA: 1 Timoteo 6,11-16

EVANGELIO: Lucas 16,19-31

En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos:

-Había un hombre rico que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba cada día. Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que caía de la mesa del rico. Y hasta los perros venían y le lamían las llagas. Sucedió que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abrahán. Murió también e rico y fue enterrado. Y, estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantó los ojos y vio de lejos a Abrahán, y a Lázaro en su seno, y gritando, dijo: «Padre Abrahán, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas». Pero Abrahán le dijo: «Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en tu vida, y lázaro, a su vez, males: por eso ahora él es aquí consolado, mientras que tú eres atormentado. , además, entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que los que quieran cruzar desde aquí hacia vosotros no puedan hacerlo, ni tampoco pasar de ahí hasta nosotros». Él le dijo: «Te ruego, entonces, padre, que le mandes a cas de mi padre, pues tengo cinco hermanos: que les dé testimonio de estas cosas, no sea que también ellos vengan a este lugar de tormento» Abrahán le dice: «Tiene a Moisés y a los profetas: que los escuchen». Pero él le dijo: «No, padre Abrahán. Pero si un muerto va a ellos, se arrepentirán». Abrahán le dijo: «Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no se convencerán ni aunque resucite un muerto»

Reflexión

El rico vive en una burbuja. Tiene de todo y sus riquezas no le dejan ver lo esencial. Su vida está marcada por la indiferencia hacia aquello que no sea él mismo. Como no ve, es incapaz de salir hacia los demás y dejarse tocar por otras realidades. Lo más importante (¡y lo más terrible!) que ocurre al lado del rico es la situación de Lázaro, una persona sumida en extrema pobreza, tanto que su existencia es una sombra más entre los perros.

El rico no hace nada mal: no odia, no mata…Pero su gran pecado es evadir la propia responsabilidad, acomodarse en la indiferencia, mantener una vida placida y sin compromisos hacia el hermano, girar la cabeza para no ver ni escuchar. La conclusión de la parábola es muy dura: no hay remedio para quien, en vida, no abrió los ojos al hermano ni dispuso sus oídos para la escucha de la Palabra. La actuación es sencilla: ¡escuchad y ved!

El Señor es un dios misericordioso y pide misericordia antes que sacrificios. Pidamos al Señor que nos ayude a saber dar amor y recibir amor. Rezamos por todos los necesitados de misericordia y nos comprometemos a ayudarles. Que nuestro amor al prójimo sea semilla de evangelización.

SAN PIO DE PIETRELCINA – OFM Cap.

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23 de septiembre

PLEGARIA DEL PADRE PÍO PARA DESPUIES DE LA COMUNIÓN

Has venido a visitarme,

como Padre y como Amigo.

Jesús, no me dejes solo.

¡Quédate, Señor, conmigo!

Por el mundo envuelto en sombras

✓Imágenes del Padre Pío de Pietrelcina para descargar gratis

voy errante peregrino.

Dame tu luz y tu gracia.

¡Quédate, Señor, conmigo!

En este precioso instante

abrazado estoy contigo.

Que esta unión nunca me falte.

¡Quédate, Señor, conmigo!

Acompáñame en la vida.

Tu presencia necesito.

Sin Ti desfallezco y caigo.

¡Quédate, Señor, conmigo!

San Pío de Pietrelcina, religioso presbítero - Radio Estrella del Mar

Declinando está la tarde.

Voy corriendo como un río

al hondo mar de la muerte.

¡Quédate, Señor, conmigo!

En la pena y en el gozo

sé mi aliento mientras vivo,

hasta que muera en tus brazos.

¡Quédate, Señor, conmigo!

EVANGELIO DOMINICAL – XXVTIEMPO ORDINARIO

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18/09/2022 – S. José de Cupertino

PRIMERA LECTURA: Amós 8,4-7

Salmo Responsorial: 112, 1b-2.4-8

Alabad al Señor, que alza al pobre.

SEGUNDA LECTURA: 1 Timoteo 2,1-8

EVANGELIO: Lucas 16,1-13

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

-Un hombre rico tenía un administrador, a quien acusaron ante él de derrochar sus bienes. Entonces lo llamó y le dijo: «¿Qué es eso que estoy oyendo de ti? Dame cuenta de tu administración, porque en adelante no podrás seguir administrando. El administrador se puso a decir para sí: «¿Qué voy hacer pues mi señor me quita la administración? Para cavar no tengo fuerzas; mendigar me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer para que, cuando me echen de la administración, encuentre quien me reciba en su casa». Fue llamando uno a uno a los deudores de su amo y dijo al primero: «¿Cuánto debes a mi amo?» este respondió: «Cien barriles de aceite». Él le dijo: «Toma tu recibo; aprisa, siéntate y escribe cincuenta» Luego dijo a otro: «Y tú ¿cuánto debes?» Él contestó: «Cien fanegas de trigo». Le dice: «Toma tu recibo y escribe ochenta». Y el amo alabó al administrador injusto, porque había actuado con astucia. ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su propia gente que los hijos de la luz. Y yo os digo: ganaos amigos con el dinero de iniquidad, para que, cuando os falte, os reciban en las moradas eternas. El que es fiel en lo poco, también en lo mucho es fiel; el que es injusto en lo poco, también en lo mucho es injusto. Pues, si no fuisteis fieles en la riqueza injusta, ¿quién os confiará la verdadera? Si no fuisteis fieles en lo ajeno, ¿lo vuestro, quien os lo dará? Ningún siervo puede servir a dos señores, porque, o bien aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero.

Reflexión

Nos encontramos ante una de las parábolas más sorprendentes para nosotros hoy, porque parece que alaba un comportamiento injusto. Pero lo que se elogia y lo que Jesús propone imitar no es la trampa, sino la sagacidad y astucia con que obró el administrador. Así, «los hijos de la luz» no deben imitar la deshonestidad de aquel hombre, sino su habilidad en tiempos difíciles. Lo que se elogia de aquel administrador corrupto es cómo logra utilizar todos sus recursos humanos (quizá renunciando a los interese que le correspondían) para salvar la situación.

Estamos llamados a usar nuestra inteligencia, recursos, creatividad, para construir el reino de Dios. Medita tus acciones de los últimos años. ¿Qué cuentas le puedes dar a Dios sobre los bienes recibidos a lo largo de tu vida?¿Cómo puedes mejorar tu existencia, y la de los demás, de acuerdo a lo que Dios espera de ti?

Meditemos sobre nuestras vidas. En silencio y cerrando los ojos. Dejemos que Dios nos interpele: ¡déjate tocar por el misterio! Agradece al Señor, por el don de la vida y todos los bienes recibidos. Que Dios te bendiga hoy y siempre, que veas su rostro y te salve.

EVANGELIO DOMINICAL – XXIVTIEMPO ORDINARIO

Destacado

11/09/2022 – Stos. Proto y Jacinta – Bto. Buenaventura de Bna

PRIMERA LECTURA: Éxodo 32,7-11.13-14

Salmo Responsorial: 50,3-4.12-13.17.19

SEGUNDA LECTURA: 1 Timoteo 1,12-17

EVANGELIO: Lucas 15,1-32

En aquel tiempo, solían acercarse a Jesús todos los publicanos y los pecadores a escucharlo. Y los fariseos y los escribas murmuraban diciendo:

-Ese acoge a los pecadores y come con ellos.

Jesús les dijo esta parábola:

-¿Quién de vosotros que tiene cien ovejas y pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y va tras la descarriada, hasta que la encuentra? Y, cuando la encuentra, se la carga sobre los hombros, muy contento; y, al llegar a casa, reúne a los amigos y a los vecinos, y les dice: «¡Alegraos conmigo!, he encontrado la oveja que se me había perdido». Os digo que así también habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no se necesitan co0njvertirse. O ¿qué mujer que tiene diez monedas, se le pierde una, no enciende una lámpara y barre la casa y busca con cuidado, hasta que la encuentra? Y, cuando la encuentra, reúne a las amigas y a las vecinas y les dice; «¡Alegraos conmigo!, he encontrado la moneda que se me había perdido» Os digo que la misma alegría tendrán los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta.

También les dijo:

-Un hombre tenía dos hijos; el menor de ellos dijo a su padre: «Padre, dame la parte que me toca de la fortuna». El padre les repartió los bienes. No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo, se marchó a un país lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo perdidamente. Cuando lo había gasto todo, vino por aquella tierra un hambre terrible, y empezó el a pasar necesidad. fue entonces y se contrató a con uno de los ciudadanos de aquel país que lo mandó a sus campos a apacentar cerdos. Deseaba saciarse de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba nada. Recapacitando entonces, se dijo: «Cuántos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aquí me muero de hambre. Me levantaré, me pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros». Se levantó y vino adonde estaba su padre; cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se le conmovieron las entrañas; y, echando a correr, se le echó al cuello y lo cubrió de besos. Su hijo le dijo: «Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo». Pero el padre dijo a sus criados: «Sacad enseguida la mejor túnica y vestídsela; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y sacrificadlo; comamos y celebremos un banquete, porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y lo hemos encontrado». Y empezaron a celebrar el banquete. Su hijo mayor estaba en el campo. Cuando al volver se acercaba a la casa, oyó la música y la danza, y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. Este le contestó: «Ha vuelto tu hermano; y tu padre ha sacrificado el ternero cebado, porque lo ha recobrado con salud». Él se indignó y no quería entrar, pero su padre salió e intentaba persuadirlo. Entonces él respondió a su padre: «Mira: en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a mí nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; en cambio, cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres, le matas el ternero cebado». El padre le dijo: «Hijo, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero era preciso celebrar un banquete y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y lo hemos encontrado».

Reflexión

Dios es amor y alegría. Las parábolas de hoy nos traen felicidad, pues nos revelan en parte el misterio de cómo es Dios. ¿Cuál es la manera de ser y actuar del Señor con sus hijos? Lo que se puede deducir de estas tres parábolas es que: la misericordia de Dios es infinita; el amor de Dios es tan grande que no tiene límites; hay tanta felicidad por cada hijo recuperado, que has hay fiesta en el cielo por cada pecador arrepentido.

Jesús es criticado por juntarse y comer con gente de mala reputación. En el mundo hay muchas personas discriminadas por su género, raza, lengua, cultura, religión, estatus social, etc. En un mundo global, es necesario abrir nuestras mentes y nuestros brazos para acoger a más gente en nuestro círculo de amigos y de todas aquellas personas con las que nos relacionamos, para compartir la vida y el mundo. Reflexionemos juntos: ¿Por qué soy así, como soy, con los demás? ¿Qué actitudes y hábitos puedo mejorar para crear un mundo más humano y sostenible?

Oremos juntos: Señor, danos un corazón grande para amar. Danos la oportunidad de mostrar el amor y la alegría con nuestros hermanos que nos pones en el camino. Señor, permítenos reconocerte en cada hermano que es compasivo y misericordioso, en aquel que busca, acoge y salva, por amor a ti y a la humanidad.

EVANGELIO DOMINICAL – XXIII TIEMPO ORDINARIO

Destacado

04/09/2022 – Sta. Rosalía

PRIMERA LECTURA: Sabiduría 9,13-18

Salmo Responsorial: 89,3-6.12-14.17

SEGUNDA LECTURA: Filemón 9b-10.12-17

EVANGELIO: Lucas 14,25-33

En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; él se volvió y les dijo:

-Si alguno viene a mí y no pospone a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a si mismo, no puede ser discípulo mío. Quien no carga con su cruz y viene en pos de mí, no puede ser discípulo mío. Así. ¿quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla? No sea que, si echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran, diciendo «Este hombre empezó a construir y no pudo acabar». ¿O qué rey, si va a dar batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres podrá salir al paso del que lo ataca con veinte mil? Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz. Así pues, todo aquel que entre vosotros que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío.

Reflexión

Jesús ofrece las exigencias para quien quiera ser su discípulo. Todos los aspirantes tienen que meditar, reflexionar y ser realistas para ver si son capaces de cumplir lo que pide Jesús: tomar la propia cruz y seguirlo, renunciando a todo, incluso a la propia vida. Todo ello es por amor a Jesús. De esta manera, el discípulo está capacitado para el anuncio del reino de Dios. Él dará su vida para el servicio de Dios y de la humanidad.

Ser discípulo de Jesús implica cargar la cruz de cada día, es decir, ser capaces de servir y de dar amor con nuestra propia vida. Para esto hay que ser conscientes de todos los beneficios y de las renuncias que incluye meditar en profundidad con nosotros mismo y vislumbrar si somos capaces de seguirlo. Jesús nos hace una invitación directa para seguirlo de forma espontánea y libre; quiere hombres y mujeres libres de las ataduras que hayan en el mundo como son las personas y las cosas que nos pueden distraer o desviar de la misión que Jesús nos da, «nuestra cruz».

Oremos por las vocaciones, laicales, sacerdotales y religiosas. Te pedimos por todos tus discípulos que cargamos con nuestra cruz y que hemos respondido a tu llamada, cada uno desde su carisma. Ayúdanos a mantenernos fieles a tu llamado. Conviértenos en «luz y sal en el mundo», para que seamos discípulos que expandan el reino con nuestras propias vidas y demos testimonio del amor de Dios en el mundo.

EVANGELIO DOMINICAL – XVIII TIEMPO ORDINARIO

Destacado

31/07/2022 – SAN IGNACIO DE LOYOLA

PRIMERA LECTURA: Eclesiastés 1,2;2,21-23

Salmo Responsorial: 89,3-6.12-14.17

SEGUNDA LECTURA: Colosenses 3,1-5.9-11

EVANGELIO: Lucas 12,13-21

En aquel tiempo, dijo uno de entre la gente a Jesús:

-Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia.

Él le dijo:

-Hombre, ¿quién me ha constituido juez o árbitro entre vosotros?. Y les dijo:

-Mirad: guardaos de toda clase de codicia. Pues, aunque uno ande sobrado, su vida no depende de sus bienes.

Y les propuso una parábola:

– Las tierras de un hombre rico produjeron una gran cosecha. Y empezó a echar cálculos, diciéndose: «¿Qué haré? No tengo donde almacenar la cosecha». Y se dijo: «Haré lo siguiente: derribaré los graneros y construiré otros más grandes, y almacenaré allí todo el trigo y mis bienes. Y entonces me diré a mi mismo: alma mía, tienes bienes almacenados para muchos años; descansa, come, bebe, banquetea alegremente» Pero Dios le dijo: «Necio, esta noche te van a reclamar el alma, y ¿de quién será lo que has preparado?» Así es el que atesora para sí y no es rico ante Dios.